Budapest en 3 días

Budapest, la capital de Hungría, la ciudad balneario, la ciudad del río Danubio que divide Buda y Pest, la ciudad de la sopa goulash, la paprika y los kürtőskalács. Uno de los destinos más visitados de Europa, una ciudad repleta de monumentos que merecen la pena ver. A continuación os dejo con el itinerario en 3 días (y un poco más) para poder recorrer y exprimir al máximo la ciudad. El primer día no lo cuento, ya que llegamos tarde y no da mucho tiempo de hacer nada, cenar y descansar para el día siguiente. Nuestro vuelo salió a las 16:55h, fue puntual y llegamos al aeropuerto de Budapest a las 19:35h. Para coger los buses hacia el centro hay que salir fuera, es fácil ver la estación de buses, está bien señalizada. Desde 2017 han puesto un autobús directo al centro de la ciudad, llamado 100E, así que ese fue el que cogimos, la parada del aeropuerto es Liszt Ferenc Airport 2. Los billetes se compran en la parada misma ya que hay la máquina justo delante del bus y el precio del viaje es de 900 HUF (3€) por persona. No os preocupéis si aún no habéis cambiado dinero, porque se puede pagar con tarjeta, ¡y además hay idioma español! Si vais a comprar cualquier abono de viaje, os aviso que ese billete no entra, así que hay que comprarlo a parte. La opción es la “bus express”. Aunque leí que había buses cada 30 minutos, nosotros vimos salir delante de nosotros un bus y al cabo de 5 minutos llegó otro. Nuestro hotel se encontraba en la calle Vaci, cerca del Puente de la Libertad, así que nuestra parada era Kalvin ter M, la primera, y fueron unos 35 minutos. Después de nuestra parada hay Astoria M y finalmente Deák Ferenc tér M. Una vez llegamos a nuestra parada, caminamos 5 minutos y llegamos al hotel Cosmo City Hotel (más abajo tenéis toda la información). Al llegar bastante tarde, aprovechamos para callejear por la calle Vaci y cenar. Para cenar optamos por un italiano llamado “La Botte”, se encuentra en la misma calle Vaci, justo delante de nuestro hotel. Aunque es italiano también tienen comida húngara, nosotros escogimos pizza. El restaurante está bien, las pizzas son grandes y la carta es bastante amplia y variada, aunque no es de lo más económico que encontrarás por la ciudad. DÍA 1. Basílica de San Esteban, Sinagoga, Avenida Andrássy, Plaza de los héroes, parque Városliget, castillo Vajdahunyad y balneario Széchenyi La ruta empieza visitando algunos monumentos significativos por la zona de Pest. El primer punto es la Basílica San Esteban, la cual alberga el nombre del primer rey de Budapest, Esteban I. Para llegar desde nuestra ubicación hay que coger el tranvía 47 o 49 en la estación Fővám tér M (delante del Puente de la Libertad), dirección Deák Ferenc tér M y bajarse en esa misma parada (son 3 paradas en total). Después de andar unos 5 minutos, os toparéis con la gran basílica. Hay la opción de visitar la iglesia y subir a la cúpula donde hay unas bonitas vistas panorámicas de la ciudad, la entrada es gratuita pero se hace una donación de 200HUF (60 céntimos), subir a la cúpula 500HUF (1,50€) y ver el tesoro, el cual es la mano derecha del rey, 400HUF (1,20€). Justo a 5 minutos andando se encuentra la Sinagoga Dohány, la segunda sinagoga más grande del mundo (la primera es la de Nova York) con una capacidad para 3.000 personas. La entrada cuesta 3700HUF (13€) pero al ver la cola quilométrica decidimos no entrar. Si rodeas la sinagoga, puedes contemplar parte de su exterior, como el cementerio judío y el famoso árbol de la vida. Tour Barrio Judío de Budapest en español Volvimos a la parada del tranvía (Deák Ferenc tér M) para coger la línea 1 del metro que recorre toda la avenida Andrássy hasta llegar a la parada Hősök Tere. Justo al salir de la parada, te encuentras la famosa Plaza de los Héroes. Su nombre hace referencia “a los héroes que dieron sus vidas por la libertad de nuestro pueblo y nuestra independencia social”, según la inscripción situada al centro de la plaza. Siguiendo el camino detrás de la plaza os vais a sumergir en uno de los parques más bonitos de la ciudad: el parque Városliget, dentro del cual se encuentra Vajdahunyad vára, un precioso castillo como si fuera sacado de un cuento. Actualmente, en su interior se encuentra el Museo de la Agricultura. Estuvimos disfrutando del parque hasta llegar andando a uno de los baños termales más famoso de la ciudad (por no decir el más famoso): el balneario Széchenyi. Cuenta con 15 piscinas termales interiores, 3 piscinas termales exteriores, una piscina exterior con jacuzzi, 10 saunas y baños turcos, aquagym, salas de masajes, varios tratamientos (esto último pagando aparte). Para no aburrirse ¿verdad? El balneario estaba a tope de gente, pero tal y como había visto en fotos, es algo normal. Nosotros compramos las entradas anticipadas, son 18€ con taquilla y 19€ con cabina. Os recomiendo que cogéis cabina, más comodidad. Fuimos en viernes, el fin de semana es 1€ más caro. Os dejo el link donde compramos las entradas. El horario es de 6h a 22h cada día. Sobre todo llevad chanclas y toalla, sino os tocará alquilar. Hay una piscina para nadar, en esa hay que llevar gorro (no hay mucha gente). Comimos allí y pasamos toda la tarde de relax, la verdad es que es un lugar imprescindible que visitar en Budapest. ¡Nos encantó! Sobre las 18h volvimos al hotel para dejar todas las cosas y ducharnos, y nos fuimos al famoso Szimpla Kert. Es el bar en ruinas más famoso de la ciudad, un lugar con las paredes llenas de grafitis y arte callejero. La tradición viene de que son edificios antiguos abandonados que se iban a derrumbar. Entonces se llegó a un acuerdo para convertirlos en bar en ruinas.  El sitio es ESPECTACULAR con todas sus letras: su ambientación de estilo callejero, con un punto de ambiente tenebroso. El edificio es muy grande, de dos plantas y con diferentes salas con varios estilos: salas con cachimbas, zona de más discoteca, cócteles, cervezas de todo tipo. Nosotros fuimos cada noche a tomar unas copas. Eso sí, preparaos para encontrar muchísima gente y estar de suerte de encontrar sitio para sentarse. Justo al lado del Szimpla, hay Karaván, un sitio de FoodTrucks de todo tipo. Recomendadísimo, todo a un muy buen precio. Allí se puede encontrar comida típica húngara, comida asiática e italiana, hamburguesas y los famosos kürtőskalács: el postre dulce típico de la ciudad. ¡Recién hechos! Recomiendo la parada de comida de las hamburguesas, la primera que se ve a la izquierda, hacen las hamburguesas y lángos tradicionales riquísimos. Estuvimos tomando copas para acabar de terminar bien nuestro primer día. Esta zona se encuentra en el barrio judío, es decir, cerca de la sinagoga, así que es el mismo tranvía pero bajar en la segunda parada, Astoria M, y luego andar unos 5 minutos. También hay la opción de ir en autobús. DÍA 2. Mercado Central, Puente de la Libertad, Parlamento, Monumento de los zapatos, Puente de las Cadenas e Isla Margarita El segundo día de nuestro viaje continúa con el resto de monumentos significativos en la zona de Pest. Empezamos con el Mercado Central, justo delante del Puente de la Libertad y a escasos pasos de nuestro hotel. El mercado se puede visitar todos los días menos el domingo y el sábado por la tarde. Para los que vienen de otras zonas, la parada del metro es Kálvin tér (línea M3), la del tranvía Fővám tér (líneas 2,47 y 49) y la del autobús Fővám tér (líneas 15,83 y 115). El mercado es inmenso, la planta baja está llena de puestecitos de comida, mientras que en la primera planta hay todo tipo de ropa y souvenirs. Justo al lado del Mercado Central se encuentra el Puente de la Libertad (en húngaro Szabadság híd), aprovechamos para sacar unas buenas fotografías en el famoso puente verde que cruza el río Danubio. Un lugar imprescindible que ver en Budapest. Nuestra siguiente parada era por fin el gran Parlamento de Budapest (en húngaro, Országház). Para llegar hay que coger el tranvía de la línea 2 dirección Jászai Mari tér, y bajar en la parada Kossuth Lajos tér M (te deja delante), es la quinta parada y el trayecto no llega a 10 minutos. El Parlamento es probablemente el edificio más conocido de la ciudad, un icono de la capital húngara. Sus dimensiones son imponentes y espectaculares. No cabe duda que os sorprenderá. Cuando llegamos, topamos justamente con el cambio de guardia, un desfile que no tiene nada que ver con el de Londres, ya que es poco serio. Su música es alegre y a los soldados se les escapaba un poco la risa, así que parecía divertido. Si queréis visitar por dentro el Parlamento hay que reservarlo con antelación y a través de esta página web, la cual es la única oficial. Nosotros queríamos entrar, pero estaba todo agotado. Reserva una visita al Parlamento de Budapest en español AQUÍ Pasearemos por la orilla del Danubio dirección al Puente de las Cadenas, pero por el camino nos encontraremos con el Monumento de los Zapatos, un homenaje a los judíos asesinados durante el gobierno del partido de la Cruz Flechada. También se puede admirar hacia la otra parte de la orilla la Colina de Buda con el Castillo de Buda y el Bastión de los Pescadores. Y también la iglesia Calvinista de Buda. A escasos metros llegaremos al puente más famoso del Danubio: el Puente de las Cadenas (en húngaro Széchenyi lánchíd), el primero que unió las dos ciudades Buda y Pest. Su nombre es en honor a su creador, el conde István Széchenyi con la ayuda de Adam Clark, quienes pusieron solución a toda esta gente que quería travesar las ciudades en épocas que no se podía ni cruzar andando por sobre el río congelado ni con barco. El puente, como otros monumentos, fue destruido al final de la Segunda Guerra Mundial por el ejército alemán, y fue reconstruido en 1949. Su belleza es inevitable, como los leones que simbolizan ser los guardianes de Hungría. De noche, las cadenas se iluminan, brindando un espectacular paisaje. Ya era la hora de comer, cruzamos el Puente de las Cadenas hacia Buda y justo al lado hay un restaurante local llamado Ildiko’s Kitchen. Lo tenía apuntado con buenas referencias de comida húngara, así que fuimos a probarlo. Fue todo un acierto, el restaurante tiene la carta en varios idiomas (español incluido), un punto favorable a la hora de escoger bien el menú. Probamos la sopa goulash y carne estofada con ñoquis (es un plato típico que lo ponen todo junto). Aprovechamos también para probar un vino húngaro, es mucho más suave y lo sirven sin enfriar. También tienen carta de postres, probamos las creps y un dulce típico llamado Somlói: se trata de una copa rellena de 3 tipos de bizcocho (natural, con nueces y con cacao), pasas, nueces, mermelada de albaricoque, 3 salsas (ron, vainilla y chocolate) y todo cubierto de nata. ¡Buenísimo! El precio del restaurante muy económico, nos costó unos 26€ los dos. Con el chute de energía, fuimos a ver el Parlamento desde la otra orilla del río, así que seguimos andando hasta llegar enfrente del monumento. Seguimos paseando dirección Isla Margarita (Margitsziget en húngaro). Se trata de una isla que se encuentra en medio del Danubio y se accede a ella a través del Puente Margarita. El lugar ofrece actividades de ocio y zonas de relax, también se puede encontrar un zoo, un par de hoteles, un parque de agua y la famosa fuente de agua. Nosotros fuimos solo a ver esta última, una fuente musical que combina música con el espectáculo de agua. La verdad es que me sorprendió gratamente, ya que los … Sigue leyendo Budapest en 3 días