Filipinas en 15 días

Es posible que si habéis llegado hasta aquí es porque Filipinas será vuestro próximo destino, o simplemente os gusta curiosear sobre este increíble país. Si es la primera opción estáis en el sitio idóneo, ya que a continuación os explicaré mi itinerario de 15 días con todos sus detalles. Sentiros muy afortunados/as de tener la oportunidad de visitar Filipinas, es un país precioso donde yo aprendí muchísimo de su gente y su cultura, además de admirar su plena belleza en todos y cada uno de sus lugares.

Tiempo en Filipinas

Viajé con mi pareja del 15 al 30 de mayo, era el final de la época seca por lo que tuvimos muchísima suerte con el tiempo, ya que solo nos llovió 3 días como mucho y fueron tormentas tropicales de media hora. El clima en Filipinas es muy impredecible, ya que al ser tropical nunca se sabe lo que va a pasar. Podéis ir mirando el tiempo a través de la página web PAGASA, la agencia de meteorología oficial de Filipinas. Aunque la información no es segura 100%, os avisa de si va haber algún tifón para que sepáis si va a llover o no.

Seguro médico

Es imprescindible contratar un seguro de viaje en vuestra estancia en Filipinas, ya que nunca sabréis qué os podrá pasar. Un simple rasguño puede convertirse en una infección que necesita atención médica. En nuestro caso viajamos con Iati Seguros (siempre contratamos este servicio), el cual tiene diferentes tipos de seguros en función de vuestros viajes. A través de este ENLACE, ¡obtendréis un 5% de descuento!

Alojamiento

Todos los alojamientos del viaje los reservé con antelación a través de Booking. Os dejo un código de descuento de 15€ en vuestra próxima reserva en este link.

Cómo moverse

Hay que tener en cuenta que los desplazamientos en Filipinas son muy lentos. Cuando os toque cambiar de isla, mirad bien las combinaciones y el tiempo que le vais a dedicar, ya que puede llegar a ser de casi un día entero. En la web de 12go.asia encontraréis las combinaciones posibles de un lado a otro, horarios y precios.

Powered by 12Go Asia system

ITINERARIO

Nuestro vuelo hasta Filipinas fue Barcelona-Dubai-Manila y fuimos con la compañía Emirates (la que recomiendo muchísimo, todo fue perfecto y no nos faltó de nada). A la ida cogimos el avión que despegaba a las 15:30h, llegando a las 00:15h del día siguiente a Dubai. La escala era corta, solo de 3h y media, así que hicimos tiempo en el propio aeropuerto. A las 3:35h despegamos de Dubai y llegamos a Manila a las 16:15h. Todo fue muy puntual y no tuvimos ningún problema con las maletas. Eso sí, vigilad bien el peso de ellas, ya que antes de subir al avión de Dubai a Manila nos las pesaron y son bastante estrictos con eso.

Día 1. Llegada a Manila

Llegamos al aeropuerto de Manila en la Terminal 3 a las 16:15h. Antes de salir del aeropuerto, compramos una tarjeta SIM con la compañía Smart. Hay varias tarifas dependiendo de los días que estés y lo que quieras. Nosotros contratamos la “prepaid sim” con sólo internet, elegimos el paquete de 5 GB con límite mensual por un precio de 1000 PHP (17€). En su web podéis ver más tarifas. Recomiendo totalmente comprarse una SIM, es barato y en Filipinas hay muy pocos sitios con wiffi. Eso sí, no os desesperéis porque el internet es muy lento. En el mismo aeropuerto, también aprovechamos para hacer el cambio de moneda. La mayoría de los viajeros dicen que el mejor cambio está en la Terminal 3 de Manila, así que no lo dudamos. 1€ equivale más o menos a 61 pesos, dependiendo del sitio donde cambies y del día. En el caso de Filipinas, no penséis en cambiar la moneda en el país de origen, ya que el cambio es mucho peor que en el de destino.

Una vez terminamos de hacer todo, nos dirigimos al hotel que teníamos a 5 minutos andando, porque al día siguiente cogíamos otro vuelo a las 6 de la mañana y nos interesaba estar cerca del aeropuerto. El hotel se llama Two Palm Tree Villas, y la noche nos costó en total 1.979 PHP (32€). Estaba muy bien, cama grande y cómoda, baño reformado, aire acondicionado (es vital en Filipinas) y hasta una piscina comunitaria. Una vez al hotel, fuimos a cenar algo por la zona e intentamos dormir ya que las horas de sueño que llevábamos eran pocas por el largo vuelo desde Barcelona. Sobre las 4 de la madrugada dejamos el hotel y nos fuimos hasta la Terminal 4 donde salen los vuelos domésticos. Hasta la terminal desde el hotel fuimos con triciclo, no os preocupéis por las horas, hay durante las 24 horas. Nuestro vuelo despegaba a las 5:55h dirección El Nido, es el primero del día. La compañía es AirSwift y se pueden comprar los billetes online fácilmente. Hay dos opciones para ir a El Nido desde Manila: 1. Volar hasta Puerto Princesa y coger un bus de unas 6 horas con carreteras deterioradas y 2. Volar directamente con la compañía AirSwift. La segunda opción es obviamente la más rápida (y recomendada) pero también la más cara. Cada billete (solo ida) cuesta unos 120€ por persona, pero si no queréis perder tiempo (como en nuestro caso) es la mejor opción. El vuelo salió puntual y en 1 hora y poco nos plantamos en el primer destino donde empezaba nuestra ruta.

Día 2. Llegada a El Nido y Nacpan Beach

A las 7:10 de la mañana ya estábamos en El Nido y cogimos un triciclo hasta el hotel, nos costó 300 PHP. Nuestro alojamiento se llamaba Novies Tourist Inn. Hay 3 zonas donde hospedarse en El Nido: El Nido Town, Corong-Corong y Las Cabañas. En nuestro caso nos alojamos en la segunda opción, ya que es una zona muy tranquila, barata y a 5 minutos del centro y de la zona de Las Cabañas, la zona más “pija”, donde ver los mejores atardeceres.

Camino hacia el hotel en tuk-tuk

Fue uno de los mejores hoteles donde estuvimos en Filipinas, unas casitas de madera en un entorno lleno de vegetación. El precio total por 3 noches fue de 4.500 PHP (71€) en una habitación doble. Legamos más temprano de lo normal, pero por suerte nuestra habitación estaba preparada, así que pudimos dejar todo el equipaje. Aprovechamos y ya reservamos los tours para los dos días siguientes en el mismo hotel.

Novies Tourist Inn en Corong-Corong

Una vez preparados para explorar, alquilamos una moto por 500 PHP (8,40€) al día para ir a Nacpan Beach, una de las playas más famosas que está a unos 40 minutos en moto. El camino hasta la playa es precioso, viajas en moto prácticamente solo y puedes gozar de unas vistas espectaculares. Nosotros fuimos con gps y no tuvimos problema. Hay que estar atento al cruce donde empieza el camino más difícil, ya que está lleno de piedras y si ha llovido se inunda un poco.

Camino hacia Nacpan Beach

Una vez allí, pagas 50 PHP (0,85€) para acceder. Con la entrada te dan un vale para una consumición en el Sunmai Sunset Restaurant, un restaurante de la zona que nos encantó y aprovechamos para comer. El lugar es muy bonito, con zonas chill-out y además teníamos música en vivo. Allí comimos, la carta es variada y muy barata, además todo nos pareció delicioso.

Nacpan Beach

Estuvimos un rato más disfrutando de la playa y las 17h nos volvimos, dejamos la moto, nos duchamos y nos dirigimos a la zona de Las Cabañas para ver la puesta de sol. Para llegar desde el hotel fuimos en triciclo, y el trayecto son unos 5 minutos. Depende del conductor os dirá un precio u otro, lo normal son unos 100 PHP. Solo llegar a la playa hay un bar con música tipo chill-out, se llama “Sun Bar”, es ideal para ver la puesta de sol y tomarte un cóctel. Os dejo con una foto de postal, de los mejores atardeceres que he visto en mi vida.

Fuimos a cenar en la misma zona de Las Cabañas, hay un restaurante que se llama Maremegmeg Beach Bar donde la carta es bastante variada y la comida realmente buena. Después nos volvimos al hotel para descansar, que al día siguiente tocaba tour.

Día 3. Island Hopping Tour A

Nos levantamos temprano, desayunamos en el mismo hotel (por solo 150 PHP tienes desayuno para escoger entre varias opciones, todo riquísimo). A las 9h nos venían a buscar para hacer el Island Hopping del tour A. Antes de explicar nuestro tour, hay que decir que este año han cambiado los itinerarios de los tours, ya que ahora no se pueden ver en un mismo día Big Lagoon y Small Lagoon (en su día los dos estaban en el tour A). Ahora si quieres visitar Small Lagoon en el tour C hay que pagar un extra. Igualmente documentaros bien porque hay un poco de lío.

Volvemos, en nuestro caso el tour incluyó las playas Big Lagoon, Small Lagoon, Secret Lagoon, Shimizu Island y 7 Commando Beach. El precio fue de 1200 PHP (20€) + 200 pesos (3’3€) por la tasa de conservación medioambiental. Esta tasa solo se paga en el primer tour que reservas, en los otros ya te entra. El tour A es el más imprescindible, el que debes hacer sí o sí cuando visites El Nido. Algunas de las mejores playas que vi durante mi estancia en Filipinas fueron en ese tour.

Llegando a Big Lagoon

Es fundamental llevar escarpines de agua para todos los tours, ya que mucha de las playas que visitarás el suelo es muy rocoso. Nosotros también nos llevamos nuestro propio kit de snorkel, aunque en el barco te dejan uno. En la orilla hay muchos vendedores para que compres una mochila acuática, la verdad es que todo el mundo va con esa mochila, nosotros nos compramos una grande por 400 PHP (6,70€) y nos fue muy bien.

El tour empezó con Big Lagoon, para mí la mejor de todas. Cuando el bangka se va adentrando en la laguna se puede ir apreciando cada vez más el asombroso color cristalino del agua. Es realmente mágico. Pudimos bañarnos durante un buen rato, ya que nuestro barco tuvo problemas técnicos (sí, en la primera parada ya) pero se pudieron solucionar.

Big Lagoon

El siguiente destino fue Secret Lagoon. Este lugar se accede por un pequeño agujero de rocas donde solo cabe una persona. El sitio está bastante masificado y el agua dejaba mucho que desear. Sin embargo, la isla donde se encuentra, Miniloc, es muy bonita con unos rincones para perderse.

Secret Lagoon

Shimizu Island fue la próxima parada, una pequeña isla donde aprovechamos para comer. En el precio del tour siempre incluye la comida, donde hay pescado, carne, verduras, fruta y bebida. La verdad es que todo está realmente bueno y hay cantidad abundante.

Cada tour incluye el almuerzo

Rumbo a la cuarta parada: Small Lagoon, siguiendo la belleza de aguas cristalinas. En esta playa es posible alquilar un kayak (nosotros lo hicimos) por 300 PHP (5€) los dos. Lo recomiendo totalmente, ya que tenéis bastante rato para poder explorar la laguna.

Small Lagoon

Pusimos rumbo a la última parada del tour: 7 Commando. Es una playa bastante grande, con un par de bares para tomar algo. Fue la que menos me gustó ya que estaba abarrotada de gente y no se apreciaba el color del agua. Si no estuviera masificada os aseguro que sería increíble.

Sobre las 16:30h-17h se terminan los tours. Nos dejaron en la bahía y fuimos a dar una vuelta por El Nido Town.

El Nido Town
El tuk-tuk (triciclo) es el vehículo más común en El Nido

Luego nos fuimos al hotel a ducharnos y esta vez aprovechamos para quedarnos en Corong-Corong y ver su atardecer. Para cenar optamos ir al recinto de Dormitels.ph, un complejo que se encuentra justo delante de nuestro hotel y hay varios restaurantes para cenar.

Atardecer en Corong-Corong

Día 4. Island Hopping Tour C

Segundo día de tour y hoy toca el C, otro de los más conocidos. El recorrido incluye las playas de Helicopter Island, Hidden Beach, Secret Beach, Matinloc Island y Talisay Beach. El precio es de 1000 PHP (16’50€) por persona.

El tour C es el que está más lejos del resto, por eso cuando hace mala mar se suelen cancelar. Por suerte tuvimos un día 10. Hasta llegar a la primera isla puedes apreciar durante el camino el paisaje de esos acantilados cortantes de roca negra que contrastan con el azul del mar.

La primera parada del tour fue en Helicopter Island. Después de unos 50 minutos de trayecto nos adentramos en esta increíble isla que tanto me sorprendió. A medida que íbamos llegando se podía ver como cambiaba el color del agua y se convertía en turquesa transparente. La isla es habitable, se podía ver que en su interior estaba cerrado y rodeado por una valla y dentro había gente viviendo, fue una imagen bastante impactante, ya que solo los turistas podemos estar en la orilla.

Helicopter Island

Pudimos disfrutar un buen rato haciendo snorkel hasta poner rumbo a la segunda parada: Hidden Beach. El bangka se detuvo en alta mar, y nos tuvimos que lanzar al agua donde cubría totalmente. Hay que nadar unos metros hasta pasar por un agujero que había en las rocas. Una vez se cruza, te adentras en un paraíso de aguas cristalinas y acantilados gigantes que te dejarán atónito. En esta playa es esencial llevar los escarpines que he comentado anteriormente. Hidden Beach tiene una zona donde hay orilla, y muchos rincones con acantilados donde no pararás de sacarte fotografías entre sus aguas cristalinas. La verdad es que una de las mejores de Filipinas.

Hidden Beach

La siguiente parada fue Matinloc island, donde aprovechamos para comer. De las mejores aguas que vi en todo el viaje, limpia y cristalina. Comimos y tuvimos un rato para poder gozar del paisaje. En el centro de la isla hay un santuario abandonado con historia, para entrar hay que pagar 100 PHP (1,70€), nosotros no lo hicimos.

Matinloc island

Después de comer nos dirigimos hacia Talisay Beach, donde es un lugar perfecto para hacer snorkel.

Snorkel en Talisay Beach

La última parada fue Secret Beach. Es una pequeña playa totalmente blindada por paredes de piedra, mucho mejor que Secret Lagoon del día anterior.

Regresamos hacia la bahía de El Nido para finalizar el tour. Para ver nuestro último atardecer, optamos otra vez por Las Cabañas. Los disfrutamos otra vez en el Sun Bar. No nos dejaban de sorprender los increíbles colores que guardaba el cielo. Después cenamos en Maremegmeg Beach Bar.

Último atardecer en El Nido
Las Cabañas

Día 5. Traslado a Port Barton y White Beach

En el mismo hotel también reservamos la van (furgoneta) para ir hacia Port Barton. Desayunamos y nos pasaron a buscar por el hotel sobre las 8 de la mañana hasta la estación de buses de El Nido para recoger a más gente. El trayecto es toda una aventura, en una furgoneta donde hay 8 asientos, y hacen todo lo posible para caber más aún más, pero el paisaje no tiene precio. El trayecto dura unas 3 horas y el billete vale 600 PHP (10€). Los billetes suelen costar 550PHP si se sale desde la estación de buses, pero a nosotros nos vinieron a buscar al hotel.

Camino hacia Port Barton en van

Antes de llegar en Port Barton, hay que pagar una tasa de 50 PHP (0,85€) en la oficina de turismo (el conductor os indica donde es). Una vez en Port Barton, el pueblo son 2 calles, así que no había mucha pérdida para encontrar el hotel. Nuestro alojamiento fue Ausan Beach Cottages. Dos noches nos costaron en total 2.773 PHP (46€) con desayuno incluido. Como en la mayoría de hoteles, son bungalós de madera en un entorno salvaje. Nuestra casita estaba justo delante de la playa, con unas vistas increíbles a la playa y de la puesta de sol. La habitación estaba bastante bien, la cama cómoda, aunque el baño se podría cuidar un poco más. El desayuno es variado y bueno, aunque solo hay café para beber (el que te entra con la reserva). También tienen menú para comer y cenar, estaba bastante bueno y barato. El recinto está muy bien cuidado y el personal es amable. El único punto negativo, como en casi toda Filipinas, es el escandaloso ruido de los gallos que se escuchan al amanecer, sobre las 3 de la mañana ya empieza el espectáculo. En el hotel también pudimos reservar el tour para el día siguiente. Decir que en Port Barton, cuando nosotros fuimos, a partir de las 12 de la noche hasta las 7 de la mañana se apagaba la electricidad. Por lo que he oído, ahora ya hay electricidad durante todo el día, así que no tendréis problemas.

Nuestra casita en Ausan Beach Cottages

Una vez instalados en nuestro hogar para dos días, después de comer fuimos a White Beach, la playa más famosa de Port Barton. Se puede llegar andando unos 40 minutos por un camino bastante fácil. Para entrar hay que pagar 50 PHP (0,80€) por persona. La playa es muy bonita y no está llena de gente, además tiene unas hamacas ideales para relajarse. Para volver hay la opción de ir con barca, nosotros lo hicimos y se tardan 10 minutos. El precio son 100 PHP (1,70€) y te deja justo delante de los hoteles.

El camino hacia White Beach
White Beach

Antes de llegar White Beach nos topamos sin querer con una playa espectacular llamada Coconut Beach. Es una playa totalmente llena de palmeras y que vale la pena ver si estáis por la zona. Creo que también tuvimos que pagar una tasa de 30 PHP (0,50€) para entrar.

Coconut Beach

Una vez regresamos a nuestra casita de madera, se acercaba el primer atardecer en Port Barton delante de nuestros ojos, y nos regaló una mágica postal para guardar en el recuerdo.

Vistas desde nuestra casita
Atardecer en Port Barton

Día 6. Island Hopping Tour A

Igual que en el Nido, también existen los Island Hopping en Port Barton. El más famoso es el A, así que hicimos ese ya que solo estábamos un día. Lo reservamos en el mismo hotel y nos costó 700 PHP (11,50€) por persona. A diferencia de El Nido, son tours con menos gente. En nuestro caso éramos solo 8 personas (todos del mismo hotel). También incluye la comida y bebida, muy abundante y deliciosa.

El tour empezó sobre las 9:30h de la mañana y la primera parada fue en Twin Reef. Estuvimos haciendo snorkel admirando el coral y los pececitos en la increíble agua turquesa. El segundo destino fue Turtle Point, en German Island, un lugar donde es posible ver tortugas marinas. No siempre te aseguran que las puedas ver, dependiendo de las corrientes y de la suerte que tengas. Nosotros tuvimos la pequeña suerte de ver una y estar un rato nadando detrás de ella.

Tortuga marina en Port Barton

Pusimos rumbo a Maxima Island, nuestro punto para comer y disfrutar de una playa preciosa. Mientras los locales nos prepararon la comida, pudimos relajarnos en sus increíbles aguas. Llegó la hora de comer y, siguiendo la línea de los tours de El Nido, la comida fue exquisita. Carne, pescado, verdura y fruta bien fresca y deliciosa para poder coger todas las fuerzas necesarias.

Maxima Island minutos antes de la tormenta

Como es bien común en Filipinas, hasta ese momento tuvimos una mañana espectacular respecto al tiempo, pero en cuestión de segundos empezó a diluviar. Nos fuimos dirección a la penúltima parada del tour: Fantastic Reef, una zona para hacer snorkel. Fuera hacía bastante frío y viento, pero los guías nos aseguraron que dentro del agua se estaba mejor, y era totalmente cierto. El agua estaba caliente y la verdad que sí que había oleaje pero apenas se notaba.

Snorkel en Port Barton

Estuvimos un rato haciendo snorkel hasta que nos fuimos hacia el punto final del tour: Starfish Island, un pequeño islote repleto de estrellas de mar. Por mala suerte el cielo estaba totalmente nublado (ya no llovía) y no se podía apreciar el agua que rodea la isla. Igualmente pudimos observar la gran cantidad de estrellas de mar que hay debajo nuestros pies. Sobre todo es muy importante no sacar del agua las estrellas de mar, cada vez quedan menos y es una pena.

Starfish Island
Estrellas de mar

Una vez regresamos, pudimos disfrutar de una increíble puesta de sol con una paleta de colores fogosos.

Atardecer en Port Barton

Port Barton tiene un encanto especial, por su tranquilidad, su snorkel, sus playas y sus atardeceres. Aún no está masificado de gente comparándolo con El Nido, así que es buen momento para visitarlo. Consejo: tened en cuenta que en Port Barton no hay cajeros automáticos, así que traed dinero suficiente en efectivo.

Día 7. Traslado a Bohol

Los trayectos en Filipinas pueden durar hasta 1 día entero, y en este día nos tocaba traslado, ya que iríamos de Port Barton a Bohol. Para que nos situemos, Bohol se encuentra en la región de las Bisayas, situadas en el centro de Filipinas, su capital es Tagbilaran y nosotros nos alojaríamos en Panglao, una pequeña isla a la que se accede por carretera.

Primero de todo, desde Port Barton hay que ir hasta Puerto Princesa en furgoneta. Se tarda unas 3 horas siguiendo la misma carretera que fuimos desde El Nido hasta Port Barton. Hay varios horarios fijos, aunque a veces hay que esperar un poco a que la furgoneta se llene. Nosotros cogimos la de primera hora, a las 6 de la mañana. El precio es de 500 PH (8,30€) hasta la estación de autobuses de Puerto Princesa, si quieres que te lleven hasta el aeropuerto, 100 PHP (1,60€) más, este era nuestro caso.

Una vez en Puerto Princesa, volamos hasta Cebú con la compañía AirAsia. El precio del billete fueron 4.730 PHP (80€) los dos e incluía comida, facturación de las dos maletas hasta 20kg, escoger el asiento y el seguro. Los compramos a través de su página web.

Llegamos más temprano de lo esperado, ya que nuestro avión no salía hasta las 15:25h, pero la sorpresa fue cuando miré mi email y vi un mensaje donde ponía que nuestro avión se retrasaba más de una hora. El gran problema es que todo estaba pensado para llegar antes de las 18h, ya que teníamos que coger un ferri en Cebú hacia Tagbilaran y ese era el último del día. Al llegar bastante temprano, vimos que había otro vuelo hacia Cebú, con la misma compañía, sobre las 13h. Entonces fui al mostrador y les expliqué nuestro caso, que teníamos que coger un ferri y no llegábamos a tiempo si cogíamos nuestro avión con retraso, y si podríamos ir al otro avión en caso de haber dos asientos libres. Insistiendo un poco, tuvimos la suerte de que nos cambiaron el avión ¡sin pagar nada! Y pudimos volar felizmente hacia Cebú, hasta con más tiempo de antelación para coger el ferri. La verdad es que eso nos pasa en España y nos hacen pagar otro billete.

Dirección Cebú con AirAsia

Una vez en el aeropuerto Internacional de Mactán-Cebú, hay que ir a la estación de ferri de donde salen los barcos hasta Tagbilaran. Para llegar al muelle hay que ir en taxi, os recomiendo ir con los de color blanco, son más baratos y hay la parada justo al salir del aeropuerto. Al taxista hay que decirle que vais al Cebú Port Pier 1, el trayecto dura unos 45 minutos por el agobiante tráfico que hay en el centro. Es importante decirle al taxista que ponga el taxímetro (algunos no lo hacen) o pactar directamente con el precio, a nosotros nos costó unos 400 PHP (6,70€). Una vez en el muelle, hay que comprar los tickets del ferri. Suele haber bastante cola, así que paciencia y por eso es tan importante ir con tiempo. El trayecto tiene un precio de 500 PHP (8,30€) y dura 2 horas hasta Tagbilaran. Cuando entras en la terminal, hay que pagar una tasa de 25 PHP (0,40€) e ir al mostrador a que te asignen el asiento. Nosotros fuimos con la compañía Oceanjet y el último ferri es a las 18:40h. También se pueden reservar los billetes online en su web.

En el ferri hacia Tagbilaran

Una vez en Tagbilaran, capital de Bohol, nos dirigimos hasta Panglao, donde tenemos nuestro hotel. Al salir no hay problema para coger el taxi, ya que hay una zona llena de taxis y coches privados. Nosotros optamos por el taxi, ya que no era muy caro y era la opción más rápida. Hasta llegar al hotel estuvimos unos 40 minutos, y nos costó unos 500 PHP (8,30€). Nos alojamos en Villa Juana, una villa preciosa muy cerca de Alona Beach, pero un poco lejos de la multitud de gente. Al principio tienes la sensación que estás un poco apartado de todo, pero tienes Alona Beach y otros servicios a solo 5 minutos en moto. Se puede alquilar la moto allí mismo, por sólo 350 PHP al día (mucho más barato que si se alquila en el centro). El personal es muy simpático y atento, la mujer nos recibió con una cerveza bien fresca. El recinto es tranquilo y familiar, la verdad es que nos sentimos muy a gusto. Recomiendo que si no conduces moto mejor no ir, ya que se necesita para ir a cualquier sitio. Tampoco hay servicio ni de desayuno, comida o cena. Estuvimos tres noches y nos costó el alojamiento en total 4.200 PHP (68€).

Al llegar tarde, dejamos las cosas en nuestro hogar y nos fuimos a cenar por la zona. La mujer de la casa nos dijo que si queríamos la moto nos la dejaba gratis para la noche. Optamos para ir al Pearl Restaurant, en el Linaw Beach Resort, un sitio maravilloso delante la playa con una magnífica ambientación. Hay la zona del restaurante, con mesitas en la arena; y la zona para hacer una copa. Lo recomiendo para ir a cenar y tomar algo. Recuerdo que nos comimos un entrante para compartir y una pizza para cada uno; y que no nos pudimos terminar ya que te ponen abundante comida por un precio muy asequible.

Regresamos al hotel para descansar ya que nos esperaba un siguiente día muy intenso.

Día 8. Chocolate Hills, Man Made Forest y Tarsier Santuary

Hoy dejamos la playa en un lado y nos centramos en explorar el centro de Bohol. Nos montamos en la moto para poner rumbo a las Chocolate Hills, también conocidas como las Colinas de Chocolate. Pero ese fue el destino final de nuestra ruta, antes llegaban el Tarsier Santuary de Corella y el Man Made Forest.

Desde nuestro alojamiento hasta las Chocolate Hills en moto se puede tardar en llegar dos horas, pero el camino es de lo más tranquilo, bonito y muy seguro. A nosotros no se nos hizo pesado, la naturaleza que vais viendo es cada vez más sorprendente. Además, haréis dos paradas que valen mucho la pena y harán que vuestro camino sea más ameno.

Suelen haber dos caminos para llegar a las Chocolate, os recomiendo escoger el que pasa por Corella, donde hay el Tarsier Sanctuary. Si vais con Maps no hay pérdida en llegar, igualmente es muy fácil ya que en el desvío de la carretera hay un gran cartel que lo indica. En unos 50 minutos desde el punto de origen os plantáis en el santuario. El recinto abre a las 9 de la mañana, nosotros llegamos a las 9:10h así que no había prácticamente nadie. Los tarsiers son los primates más pequeños del mundo, unos animales muy curiosos y diminutos que te caben en la palma de la mano. Es muy importante hacer la visita en total silencio, sin flash y sin acercarte mucho a ellos, ya que son muy sensibles y se dice que si se sienten amenazados pueden autolesionarse o incluso suicidarse. En comparación con su minúsculo cuerpo, tienen los ojos saltones y grandes pero muy sensibles. La verdad es que la visita fue bastante rápida, ya que se encuentran solo 5 especies en el santuario y no te dejan estar mucho tiempo con ellos para que no se acumule la gente. Igualmente lo recomiendo mucho, es curioso ver a este animal, y la entrada solo cuesta 60 PHP (1€).

Tarsier

Nos subimos en la moto siguiendo nuestra ruta. Por el camino nos adentramos en nuestra segunda parada: el increíble Man Made Forest. Es un bosque que salta a la vista por sus altísimos árboles de caoba que rodean el camino durante unos 2 km. Lo curioso es que no es un bosque natural, sino que, tal y como dice su nombre, es un bosque hecho por el hombre. La historia viene porque en el pasado muchos bosques fueron deforestados, entonces el gobierno de Filipinas decidió que algunos de ellos se reconstruyeran. Desde el Tarsier Sanctuary son unos 30 minutos.

Man Made Forest

Una vez salimos del inmenso bosque, pusimos rumbo en la última parada del trayecto: las Chocolate Hills de Bohol. Ya solo os quedarán unos 30 minutos para finalizar en trayecto y llegar en un atractivo principal de la isla y una de los principales atracciones turísticas en Filipininas. Tal y como dice su nombre, son una sucesión de más de 1.200 montañas repartidas en una superficie de más de 50 km cuadrados y que pueden alcanzar los 30-50 metros de altura. El nombre viene por el color amarronado que adquieren en la temporada seca del país, pero en la temporada de lluvias son de color verde naturaleza. La entrada cuesta 50 PHP (0,80€) y se puede aparcar justo delante y llegar hasta el mirador que nos ofrece unas vistas panorámicas increíbles.

Chocolate Hills
A los filipinos les encanta sacarse fotos con los europeos

Comimos en el restaurante que hay en el recinto, pensábamos que al ser el único sitio para comer sería muy caro, pero para nada. La carta era muy variada y estaba realmente buena, aunque no recuerdo el precio. Después de comer nos fuimos de vuelta al hotel. En el mismo recinto de las Chocolate Hills nos encontramos a un grupo de niños cantando, tocando música y bailando danzas tradicionales filipinas.

Tradiciones filipinas

Aunque nosotros no lo hicimos, mucha gente también aprovecha esta ruta para hacer el crucero por el río Loboc, mientras se disfruta de un buffet libre a bordo y música en vivo.

Río Loboc

Una vez llegamos al hotel nos duchamos y nos arreglamos para ir la playa de Alona beach, donde está repleta de bares y restaurantes con muy buen ambiente. Vimos el atardecer y nos fuimos a cenar en un restaurante de un resort llamado Oasis. Muy buena relación cantidad-calidad-precio, con el personal amable y efectivo. El local está muy bien ambientado a pie de playa. Fue un gran acierto y repetimos la siguiente noche. Además aceptan tarjeta de crédito sin cobrar comisión.

Alona Beach
Alona Beach

Día 9. Mag-Aso Falls y Dumaluan Beach

Último día en Panglao y decidimos visitar una de las cascadas de Bohol: Mag-Aso Falls. Está situada en el municipio de Antequera y se tarda una hora en moto desde Panglao. El trayecto es fácil y no hay apenas tráfico. Una vez se llega al aparcamiento, encontrareis la casita para pagar la entrada de 20 PHP (0,30€) y justo después hay que bajar por unas escaleras hasta llegar a la laguna con la cascada. Aunque es de fácil acceso, no es tan bonita como muchas de Filipinas, pero era la que nos quedaba más cerca. Su agua es turquesa y el entorno es espectacular. Lo mejor de todo fue que estuvimos completamente solos durante todo el tiempo.

Mag-Aso Falls

Nos volvimos hacia Panglao para visitar una de sus playas más conocidas: Dumaluan Beach. Hay que pagar para entrar 25 PHP (0,40€) por persona más otros 25 PHP por el vehículo. La playa es larga con aguas cristalinas y arena blanca.

Dumaluan Beach

Comimos por la zona y después de estar relajándonos por la playa nos volvimos al hotel para dejar las cosas e ir a cenar en la zona de Alona Beach. Disfrutamos de nuestro último atardecer en Panglao y cenamos en el mismo restaurante del día anterior, Oasis.

Atardecer en Alona Beach

Día 10. Traslado a Malapascua

Hoy toca día de traslado hacia la isla de Malapascua. Nos levantamos sobre las 4:30 de la mañana para ir en taxi hacia el muelle de Tagbilaran y coger el ferri hasta Cebú. Los billetes los compramos en la taquilla por 500 PHP (8,30€) más la tasa de 25 PHP. Una vez en el puerto de Cebú, hay que coger otro taxi hasta la North Bus Terminal donde se cogen los autobuses hacia Maya. Para entrar en la estación de autobuses hay que pagar 10 PHP (0,16€) de tasa. Suelen salir buses constantemente, a la que se llena sale. Cuando llegamos nuestro bus estaba bastante lleno y nos esperamos unos 10 minutos. El autobús es la forma más común y barata para llegar a Maya, el trayecto dura unas 4 horas y media (dependiendo del conductor y tráfico, a veces puede llegar a 5h) y el billete solo cuesta 220 PHP (3,65€). La compañía de autobuses más común es Ceres Liner.

Camino en bus hacia Maya

Una vez en Maya, el bus te deja delante del puerto de bangkas que te llevan hacia Malapascua. El trayecto dura unos 40 minutos y el billete vale 100 PHP (1,70€). Cuando se llega en Malapascua, dependiendo de la marea, el barco no se puede acercar a la orilla, así que nosotros tuvimos que ir en una mini barca de madera y hay que pagar 20 PHP (0,30€). Tened en cuenta que dependiendo de la temporada el último barco hacia Malapascua es a las 16:30h, así que calculad bien el tiempo si venís de muy lejos, sino os tocará hacer noche en Maya para coger el primer barco de la mañana.

Una vez llegamos a Malapascua, los barcos te dejan en la orilla de la playa Bounty Beach. Malapascua es una pequeña isla de solo 2,5 km de largo y 1km de ancho, así que puedes recorrerla perfectamente a pie. Su nombre viene por los marinos españoles que quedaron encallados en la isla justo la noche de Navidad, así que decidieron bautizarla con el nombre de Malapascua.

Nuestro hotel fue el Malapascua Garden Resort, no estaba a primera línea de mar, pero en 4 minutos andando llegamos. Al ser un resort, fue el hotel donde pagamos más. Pagamos en total (dos personas) por cuatro noche 11.200 PHP (181€), con el desayuno incluido. El recinto es muy bonito, con unas casitas amarillas envueltas en un jardín precioso. La cama era muy cómoda y grande, el baño limpio, moderno y con agua caliente. La habitación tenía aire acondicionado. El personal era muy atento y las instalaciones estaban muy bien cuidadas. Había gran variedad en el desayuno y estaba realmente bueno. Además hay zona de masajes, nosotros nos hicimos uno y quedamos muy satisfechos, por un precio de 500 PHP (8,30€) por persona y durante una hora. A diferencia de otros Resorts, le faltaría una piscina y un restaurante donde comer y cenar, ya que sólo se puede desayunar.

Malapascua Garden Resort

Día 11. Bounty Beach y Langob Beach

El día nos lo pasamos visitando las dos playas más famosas de la isla: Langob Beach y Bounty Beach. Desayunamos y pusimos rumbo a la primera de ellas, Langob Beach, situada al norte de la isla. El trayecto caminando es de unos 40 minutos. Puedes hacerlo también en moto, pero preferimos ir a nuestro aire mientras observábamos los rincones de la isla. Malapascua fue una de las islas más afectadas por el tifón Yolanda en noviembre de 2013, y aun se puede ver como los locales están reconstruyendo sus casas. Una vez llegamos la sorpresa fue que ¡estábamos solos! La playa es bastante larga y apenas hay nadie, solo algunos niños jugando y un par de puestecitos vendiendo bebida y cocos. Su arena blanca y agua turquesa cristalina resplandecían en un día radiante y soleado. Para mí es, sin duda, la mejor playa de la isla, ya que no hay ni barcos ni grandes alojamientos que oculten ese paisaje paradisíaco.

Langob Beach

Después de unas horas disfrutando de la playa solos, volvimos al centro de la isla para comer. Nos paramos en el restaurante Amihan, el cual forma parte del Tepanee Beach Resort. El local está situado en un pequeño acantilado, lo que hay muy buenas vistas a la playa.

Después nos fuimos a Bounty Beach, la playa más concurrida de la isla. En ella se encuentran una multitud de resorts, restaurantes y empresas de buceo, por lo que es donde hay más ambiente. En cuanto a la playa, deja mucho que desear, ya que está llena de barcos y no se aprecia el color del agua. La recomiendo para pasar la tarde-noche mientras tomas algo y cenas, pero para nada bañarse y descansar.

Aprovechamos para ver la puesta de sol, cenamos y nos volvimos al hotel para descansar que al día siguiente tocaba visitar la isla paradisíaca Kalanggaman.

Atardecer en Bounty Beach

Día 12. Isla Kalanggaman

Una de las excursiones más típicas (y recomendadas) en Malapascua es visitar la isla Kalanggaman, una de las más bonitas y espectaculares de toda Filipinas.

La excursión hasta Kalanggaman se puede contratar en cualquier hotel de la isla, o simplemente ir a la orilla de la playa, justo delante del hotel Cocobanana, donde organizan los barcos. Nosotros lo hicimos en nuestro hotel y un chico que trabajaba allí nos acompañó hasta donde salían los barcos. El precio de la excursión es cerrado, son 800 PHP (13,30€) por persona ida y vuelta, con comida y bebida incluidas, eso lo pagamos en el hotel. Y a parte, antes de llegar a la isla hay que pagar 500 PHP (8,30€) por persona de la tasa de medio ambiente para poder entrar en Kalanggaman. La hora de salida es a las 9:00 de la mañana y se tarda en llegar casi 2 horas aproximadamente. A la vuelta, sobre las 17:00 se llega en Malapascua. Al ser una isla pequeña, solo salen dos barcos al día, por eso es importante reservar con tiempo si estáis pocos días.

Se acercaba uno de los momentos más esperados del viaje. Tenía muchísimas ganas de pisar este pequeño paraíso secreto el cual está ubicado en Palompon, uno de los municipios de Leyte. La isla es particularmente conocida por su larga lengua de arena blanca, rodeada de aguas turquesas asombrosamente cristalinas. Cuando vas con el barco, a medida que se va llegando a la isla vas alucinando con el cambio de color del agua. El color azul del fondo marino se va convirtiendo en un turquesa cristalino intenso que es mejor como el que se ve en las fotos.

Kalanggaman Island

En cuando pisamos la isla, ¡yo estaba alucinada! Nunca había visto algo igual de bonito. Bajamos rápidamente del barco y nos fuimos directamente hasta el final de la lengua para intentar estar lo máximo posible solos y poder disfrutar de este paraíso. Está prohibido bañarse en los alrededores de la lengua de arena, ya que las corrientes son muy fuertes y es peligroso (hay carteles que lo indican). Se puede bañar muy cerca de la orilla o sino en las playas de la isla.

Estuvimos unas dos horas recorriendo la isla, relajándonos y gozando de este increíble paraíso. Llegó la hora de comer y nos fuimos hacia el barco que ya estaba todo preparado. Pescado, carne, verdura, fruta… todo riquísimo e imposible quedarse con hambre. Después de comer estuvimos una hora y media más para acabar de disfrutarla antes de volvernos hacia Malapascua.

Kalanggaman Island

Hay también la opción de quedarse a dormir, se puede llevar la tienda de campaña o alquilar unas cabañas. Aunque nosotros no lo hicimos por falta de tiempo, es una muy buena opción, ya que cuando se van los barcos sobre las 15:00h de la tarde la isla queda prácticamente vacía. Además, ver un atardecer o un amanecer debe ser espectacular.

Cuesta describir Kalanggaman. Cuando hablan de Filipinas lo primero que nos viene a la cabeza es la isla paradisíaca con arena blanca y un agua de diferentes tonos azulados cristalinos. Esto describe Kalanggaman. Sin lugar a dudas, esta fue la mejor playa que pisé en todas las que vi en Filipinas.

Kalanggaman Island

Día 13. Relax en Malapascua

Último día entero en nuestro paraíso antes de poner rumbo a casa. Decidimos volver a una de nuestras playas preferidas, Langob Beach, para estar otra vez prácticamente solos. Hizo un día radiante, así que el color turquesa era espectacular. Después de unas horas nos fuimos a comer al Ristorante Angelina, un italiano con muy buena carta de pastas, pizzas y mariscos de muy buena calidad y buen precio. El sitio es muy acogedor y el personal atento.

Langob Beach para nosotros solos
Langob Beach

Como he dicho anteriormente, nuestro resort tenía una sala para masaje, así que optamos para relajarnos un poco. El día anterior ya le comenté a la dueña para que nos guardara hora para dos personas y no puso ningún problema, pudimos escoger la hora y todo. El masaje fue muy bien, la verdad es que tienen particularidades a la hora de hacerlo que son curiosas, pero lo seguro es que nos destensaron las contracturas. Duró una hora y nos valió 500 PHP (8,3€) por persona.

Sala de masajes

Como nuevos, nos arreglamos y nos fuimos a la zona de Bounty Beach para tomar una copa en uno de sus bares mientras veíamos el que sería nuestro último atardecer en Filipinas. Os recomiendo tomar algo y cenar en Ocean Vida. Muy buen restaurante a pie de playa, con comida exquisita a un precio razonable. Además, su ambiente chill-out fue lo que nos cautivó, hay varios puf para sentarte mientras disfrutas del atardecer. Era la Happy Hour así que tuvimos un 2×1 en cócteles, ¡aprovechad porque son baratísimos!

Relax en Bounty Beach

Malapascua es famosa por su buceo, y sobre todo por la posibilidad de ver el tiburón zorro. Si no haces buceo o no te interesa, vas a escuchar que en isla no hay nada más que hacer que no sea bucear. Esto es totalmente mentira. Nosotros quisimos bucear, pero por falta de tiempo no pudimos. Estuvimos 3 días en la isla y no nos aburrimos para nada. Eso sí, está claro que si vuelvo a Malapascua (seguro) tengo un curso de buceo pendiente.

La isla tiene un encanto especial que hizo que fuera de mis preferidas. Su pequeño tamaño lleno de rincones curiosos se diferencia de las demás, y la gente local es muy amable. Tampoco está muy masificada, al menos los días que nosotros fuimos.

Día 14. Traslado a Manila

Último día en Filipinas y día de vuelta a Manila. Nuestro vuelo salía a las 7:40h del día siguiente pero nos esperaba un trayecto de vuelta muy largo. Desayunamos en el hotel de Malapascua, hicimos el check-out y nos fuimos a Bounty Beach para coger el bangka hacia Maya. Normalmente los primeros barcos salen a las 7 de la mañana, pero hasta que no se llenan no salen. Nosotros fuimos sobre las 8:30h y nos tuvimos que esperar muy poco. El precio también es de 100 PHP (1,65€). Una vez en Maya, hay que ir hasta la estación de autobuses, son 3 minutos andando y es fácil de ver. Tampoco hay horarios establecidos, simplemente esperan a que se llenen un poco y salen. Como mucho nos esperamos unos 15 minutos y pusimos rumbo hacia Cebú. El trayecto duró unas 4 horas y media por un precio de 220 PHP (3,65€). Una vez llegamos a la estación de buses (North Bus Terminal), cogimos un taxi que nos llevara al aeropuerto Mactan-Cebú International para coger el avión hacia Manila. Siempre suele haber mucho tráfico por el centro, así que el trayecto en taxi dura unos 45 minutos dependiendo de ello. Nuestro vuelo salía a las 21:55h, es el penúltimo del día. Aunque había otro a las 23:55h, no quisimos cogerlo por si ocurriera cualquier cosa ya que sino no tendríamos otra alternativa para llegar a Manila.

Regreso a Cebú. En Filipinas son unos amantes del baloncesto, encontraréis muchos campos donde pasan su tiempo libre

Llegamos a Manila a las 23:15h, y hasta las 4:40h no era el check-in de nuestro vuelo, así que pasamos noche en el aeropuerto e intentamos dormir un poco.

Día 15. Vuelta a casa

Aunque este día poco cuenta ya en Filipinas, forma parte del viaje de vuelta. El vuelo hacia Dubai salía a las 7:40h, fue muy puntual todo. A las 12:30h llegamos a Dubai y a las 15:45h salía el otro vuelo hacia Barcelona, llegamos a las 20:55h a nuestra ciudad que ponía punto final a nuestra mágica aventura por el paraíso de Filipinas.

Espero que este itinerario de 15 días os haya ayudado en preparar vuestra ruta en el próximo viaje. Está claro que 15 días es poco para poder visitar Filipinas, pero nosotros exprimimos al máximo las islas sin tener que agobiarnos y disfrutar todas y cada una de ellas. Estoy segurísima que habrá una segunda vez (o más) para poder visitar lo que nos faltó, que no fue poco. Fue mi primer viaje donde fuimos por libre, el destino más lejos que había pisado… fue EL VIAJE, del cual nunca olvidaré y siempre me quedará marcado. Porque Filipinas es el paraíso, donde su cultura, su gente, su esencia, sus playas, sus montañas, todo su paisaje es una belleza admirable que demuestra que vale mucho la pena recorrer miles de kilómetros para vivirlo. Elegir una sola isla de Filipinas es complicado. Cada una de ellas tiene su atractivo especial que hace que me quede con lo mejor: las piedras acantiladas que chocan contra las aguas verdes cristalinas de El Nido, la tranquilidad y la esencia de Port Barton, las colinas y los bosques de Bohol, las playas de Panglao, la paradisíaca isla Kalanggaman, el placer de estar solos en una playa brutal de Malapascua… toda y cada una de ellas es imposible compararlas, porque cada una tiene su encanto que las diferencia.

Si tenéis cualquier consulta, no dudéis en poneros en contacto conmigo. Estaré encantada de ayudaros. ¡Buen viaje!

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