Menorca en 7 días

Siete días para recorrer Menorca son suficientes para enamoraros de esta preciosa isla del Mediterráneo, aunque seguro que os quedáis con ganas de más y querer volver. Eso es lo que me pasó a mí, pude exprimirla al máximo durante esos días, pero siempre que me viene a la cabeza este viaje no dudo en que volveré.

Lo ideal para realizar esta ruta de 7 días es contar con un coche para tener total libertad de desplazarte de un lugar a otro. En nuestro caso viajamos en ferri y nos llevamos el coche, punto que recomiendo totalmente ya que os ahorráis de alquilar, pagar una exagerada fianza y tener cualquier problema que pueda ocurrir con la compañía. Además, ¡es mucho más cómodo conducir tu propio coche!

DÍA 1. Calas Macarella y Macarelleta, Cala Mitjana y Ciutadella

El ferri salió a las 23h del día anterior desde Barcelona, por lo que a las 6 de la mañana ya nos plantamos en el puerto de Mahón. Normalmente casi todos los ferris salen sobre esa hora, para pasar la noche en alta mar y llegar a Menorca a primera hora de la mañana. Y qué mejor idea que aprovechar que era de buena mañana y visitar dos de las calas más famosas y concurridas del sur: Macarella y Macarelleta. Antes de todo, el año pasado todavía se podía acceder en coche, pero por lo que he escuchado ahora ya no se puede y hay que ir en bus, con un número limitado de personas. Volvemos a lo nuestro, sobre las 7 de la mañana nos plantamos en el parking de la cala (¡ya estaba medio lleno!), caminamos unos 10 minutos y llegamos a la increíble cala de agua turquesa y arena blanca: Macarella. Aunque el día era un poco nublado, se podía apreciar la belleza de esta cala y poder relajarnos de un largo viaje. Un par de horas después nos fuimos andando (5 minutos) hacia la hermana pequeña de Macarella: la cala Macarelleta, un poco más pequeña y aún más espectacular. Por el camino se pueden apreciar unas increíbles vistas.

Cala Macarella

Estas calas siempre están abarrotadas de gente, pero merece la pena el madrugón para disfrutar de sus arenas blancas y aguas turquesas. Enserio, no exagero diciendo que en temporada alta a las 8 de la mañana ya están en aforo completo, así que hay que madrugar sí o sí. Por suerte, antes de conducir por el camino que te lleva a la cala, te avisan si los párquines están completos (esto pasa con Macarella, Turqueta y Son Saura). Para llegar hay que coger el camí de Sant Joan de Missa, desde Ciutadella son unos 25 minutos en coche.

Cala Macarelleta

Nos fuimos al apartamento a hacer el check-in. Nuestro apartamento se encontraba en Cala Blanca, una urbanización muy bien situada y tranquila, con fácil aparcamiento y cerca de muchas de las calas importantes, y a solo 5 minutos en coche de Ciutadella. Al final del post tendréis toda la información acerca del apartamento.

Fuimos a hacer la compra de la semana, ya que al estar en un apartamento, poder cocinar y no gastar cada día en restaurantes es una manera de ahorrar muchísimo en cualquier viaje. Comimos y nos fuimos a otra de las calas del sur: Cala Mitjana. Para llegar hay que ir dirección Cala Galdana y antes de llegar coger el desviamiento hacia la izquierda. El parking es gratis y una vez aparcado el coche andar unos 10-15 minutos. Por suerte no había mucha gente, y pudimos disfrutar de una tarde tranquila entre las aguas turquesas de la cala. Hay una roca para saltar a la izquierda, el salto es bastante alto, pero la adrenalina es brutal. Justo al lado hay la Cala Mitjaneta, que se puede llegar andando, también espectacular. Nosotros no llegamos a ir por falta de tiempo.

Nos volvimos al apartamento, nos hicimos una buena ducha y para acabar de terminar este intenso primer día nos fuimos a Ciutadella, para pasear por el puerto y cenar allí.

Puerto de Ciutadella

DÍA 2. Playa Cavalleria, cala Pregonda y cap d’Artrutx

Nuestro segundo día lo dedicamos para visitar dos de las playas del norte de la isla: la Playa Cavalleria y la Cala Pregonda. No tienen nada que ver con las calas del sur, el paisaje con las rocas de color rojizo hace un contraste de lo más interesante con sus aguas cristalinas.

Para llegar a la playa hay que ir dirección Es Mercal por la carretera principal y coger el desviamiento cuando haya el cartel de la playa Cavalleria. Hay un parking muy grande gratuito y la playa está a escasos minutos andando bajando unas escaleras de madera. La playa es muy grande (500 metros de alargada), así que no hay la sensación de que haya mucha gente. Nosotros fuimos de buena mañana y estaba prácticamente vacía, aunque a medida que pasaba el día se iba llenando. La playa es de alta riqueza geológica donde dominan las arcillas, una substancia mineral que mezclado con agua se forma un tipo de pasta y que sirve como remedio para cuidar la piel. Cavalleria se ha hecho famosa por estos baños de barro, una actividad que supone un riesgo para el medio ambiente, ya que provoca la erosión del terreno. Hay una zona donde la gente se baña en el barro, justo debajo de las escaleras. Tal y como dice su campaña, “intenta que la presencia a los espacios naturales pase desapercibida, no dejes huella”. La playa es preciosa, en medio de la naturaleza y su arena roja la diferencia de las demás. Una visita imprescindible que visitar en Menorca.

Playa Cavalleria

 

Comimos en la misma playa, con unos sándwiches que nos habíamos hecho en el apartamento. Con la barriga llena, pusimos rumbo hacia la segunda parada: Cala Pregonda. Para llegar a la cala hay que seguir por la misma carretera y seguir las señales hacia Binimel·là. Se aparca en la playa Binimel·là y andar unos 30 minutos por el “camí de cavalls”. La caminata vale la pena, es una cala escondida, siguiendo la línea de la anterior, con las rocas rojizas y agua cristalina. Tuvimos la mala suerte que ese día había medusas, así que solo nos pudimos bañar en la orilla.

Cala Pregonda

Pasamos la tarde y nos volvimos al apartamento para hacernos una buena ducha y arreglarnos. Fuimos a Cap d’Artrux para ver la puesta de sol, no pudimos llegar al faro por falta de tiempo. El sitio es rocoso y muy, muy tranquilo.

Atardecer en Cap d’Artrux
Atardecer en Cap d’Artrux

DÍA 3. Paseo en barca por la bahía de Fornells, Cala Turqueta y Faro de Punta Nati

El tercer día empieza visitando Fornells, un pueblo pescador ubicado al norte de Menorca. Destaca por su caldereta de langosta y por su bahía, con calas vírgenes donde solo se accede mediante barco. Decidimos optar por esta zona para alquilar una barca y hacer un paseo por la bahía. Habíamos leído buenas opiniones con la compañía Llatinaboats, una empresa de alquiler de barcos tradicionales que no se necesita titulación náutica. Hay que reservar con antelación sobre todo en temporada alta, ya que hay bastante demanda. Se alquila un auténtico llaüt de Menorca, una tradicional barquita de madera. Antes de navegar te hacen una pequeña clase de cómo manejar la barca. A nosotros, al principio nos costó un poco, pero cuando te acostumbras es bastante fácil.

Dentro de la barca hay una nevera con dos cervezas bien fresquitas. La verdad es que es una buena manera de ir en barca (no muy cara, unos 100€ en total durante dos horas) sin tener la titulación. Las calitas están muy bien, y estáis prácticamente solos. Además la barquita no tiene desperdicio, ¡súper bonita!

Paseo en llaüt por la Bahía de Fornells

Comimos y nos fuimos dirección Cala Turqueta, otra de las conocidas calas de la isla por su agua, que tal y como dice su nombre, turquesa. Eran las 3 de la tarde, nos arriesgábamos a que estuviera llena, pero pensamos que también era una hora que la gente se iba, así que fuimos a probar. Aunque en el cartel del parking ponía “lleno” nos adentramos por el camino. Cuando llegamos, hay una rotonda con un primer control, que tiene contacto con la otra persona del parking para avisarle si salen coches o no. La chica (que era bastante maja) nos dijo que estaba lleno, pero que justo en ese momento salían un par de coches, así que cuando salieron pudimos entrar. La verdad es que tuvimos muchísima suerte, no lo sé si esto suele pasar muy a menudo en temporada alta… Con una sonrisa de oreja a oreja aparcamos y nos fuimos andando unos 10 minutos hacia la cala. La cala es espectacular. Al tener un parking limitado, no se llena mucho y se puede disfrutar dignamente. El día acompañaba y el color del agua cristalina reflejaba con el sol. En esa cala también hay una zona de saltos, así que no dudamos en soltar un poco de adrenalina.

Cala Turqueta
Cala Turqueta

Combinar un buen día de playa con un espectacular atardecer es obligatorio en Menorca. Después de disfrutar de un paseo en barca y ver la espectacular cala Turqueta, qué mejor manera que acabar el día viendo el mejor atardecer del viaje en el Faro de Punta Nati, una de las mejores localizaciones para ver las mejores puestas de sol. El faro nos quedaba a 20 minutos en coche desde el apartamento, está a 6 km de Ciutadella. Nos duchamos y nos arreglamos rápido para llegar y ver el atardecer. Hay un pequeño parking a unos metros, y luego vas siguiendo un camino que te lleva al faro en 15 minutos. El lugar es espectacular. Para mí el mejor sitio donde ver las puestas de sol. Está encima de unos acantilados enormes, por lo que el rellano es rocoso. Un increíble paisaje que contrasta con los bonitos atardeceres. Estuvimos disfrutando del momento hasta que se hizo de noche, volvimos al apartamento, cenamos y a dormir para concluir este día tan intenso.

Llegando al Faro de Punta Nati
Atarceder en el Faro de Punta Nati
Atarceder en el Faro de Punta Nati

DÍA 4. Ciutadella y Cova d’en Xoroi

Como el día estaba nubloso, aprovechamos para dejar las calas y centrarnos en visitar el casco antiguo de Ciutadella. Al ser domingo, pudimos aparcar en el centro en zona azul (no se paga ese día) así que no tuvimos problema. Merece la pena pasear por las estrechas calles de su casco histórico, visitar la catedral de Menorca, recorrer sus tiendecitas típicas del pueblo y pasear por el puerto. Hoy tocaba comer una buena paella, y optamos por el restaurante S’Amarador, uno de los mejores aciertos que hicimos. Las vistas a primera línea del puerto eran espectaculares, y la paella estaba riquísima. Además, el servicio muy bueno y profesional. Para la ubicación privilegiada donde estábamos, el precio no fue en exceso, unos 25€ por persona, con un entrante para compartir, paella, postres y vino. Si volvemos seguro que repetiremos.

Estuvimos paseando un poco más por el pueblo comprando algún souvenir. Luego pusimos rumbo a la famosa Cova d’en Xoroi, el mejor sitio donde tomar un buen mojito o una copa de vino. Es un bar-cueva con varias terrazas y miradores situado en un acantilado, en la urbanización de Cala en Porter. El mejor momento para visitarlo es durante los atardeceres con un estilo chill-out. Ver como se esconde el sol detrás del acantilado mientras te tomas tu copa no tiene precio.

Atardecer en la Cova d’en Xoroi

Además, suelen hacer espectáculos en vivo y por la noche se convierte en una discoteca con varias temáticas dependiendo del día. Aunque la gente la considera cara, la entrada cuesta 15€ e incluye una consumición. Para los que somos de Barcelona esto es normal, y sin comparar las vistas que hay desde las terrazas. Hay aparcamiento gratuito por la zona, y para llegar hay que ir dirección Mahón (si venís desde Ciutadella) y coger el desviamiento hacia Cala en Porter, está muy bien señalizado. Si os alojáis en Ciutadella son unos 45 minutos en coche, queda algo lejos pero merece muchísimo la pena visitar este lugar. Si hubiéramos estado más cerca, seguro que habríamos repetido más veces durante la semana.

Cova d’en Xoroi

DÍA 5. Cala Es Talaier y jaleo en Es Castell

Quinto día rumbo a la Cala Es Talaier, una calita escondida cerca de Son Saura. Para llegar a ella hay que llegar al parking de la playa Son Saura (es gratis), donde aparcamos el coche. Habrá que andar unos 30 minutos para llegar, lo que la convierte en un lugar solitario y perfecto para relajarse. Nosotros llegamos a primera hora, sobre las 9 de la mañana ya estábamos en la cala, pero a medida que iba pasando el día se iba llenando muchísimo, ya que es súper pequeña. Por suerte, la pudimos disfrutar con muy poca gente en cuando llegamos. Fue la cala que más me sorprendió para bien. Sí que había leído buenas opiniones, pero me quedé fascinada con su increíble agua transparente. Además el día era de 10, lo que acompaña apreciar la cala. Como otras calas escondidas, no hay chiringuitos para comprar, pero siempre hay personas que van con un carro para ofrecerte cualquier bebida o frutas bien frescas. También es perfecta para hacer snorkel.

Cala Es Talaier
¡Sus aguas son completamente cristalinas!

Por la tarde por fin llegaba ver una de las actividades estrellas en Menorca: los jaleos. Menorca es conocida también por sus fiestas de caballos. La más típica es la que se celebra en Ciutadella por Sant Joan (23-24 de junio), donde es el punto de partida. En nuestras fechas coincidimos con las fiestas de Sant Jaume, en el pueblo de Es Castell (24-25 de julio), así que no dudamos en vivir esta tradición popular.

¿Qué es el jaleo? El jaleo es una demostración pública de la habilidad de los jinetes, quienes controlan a sus inmensos caballos fuertes en un mágico desfile. Después, en la plaza, los caballos empiezan a botar y sosteniéndose a dos patas en sintonía con la música, mientras el público salta y baila por sus alrededores. El jaleo no deja de ser una fiesta religiosa, guardando honor al patrón del pueblo. Hay misa, el desfile con los diferentes bailes folklóricos y actividades populares para todas las edades. Después del jaleo, hay conciertos y las propias barras de bebida montan su propia fiesta. Es un imprescindible que ver en Menorca, el ambiente popular, la alegría de los menorquines y el buen rollo, sus tradiciones que hacen la isla característica.

Jaleo en Es Castell

En estas fiestas populares no puede faltar la bebida estrella de Menorca: la Pomada. Es una mezcla de una ginebra mezclada con limonada. Un combinado riquísimo hasta para los que no nos gusta la ginebra (como es mi caso). Es suave y dulce, además la beben como si fuera un granizado, un sabor máximo refrescante, ideal para combatir el calor del verano.

A continuación os dejo un link donde hay las fechas de las fiestas de los diferentes pueblos de la isla.

DÍA 6. Cala En Brut y Far de Favàritx

Por fin llegaba el día donde disfrutar de los saltos y soltar la máxima adrenalina en la famosa Cala En Brut. Además de ser un gran sitio para realizar saltos al mar, es un lugar ideal para los que no son muy buenos amigos de la arena de la playa, ya que la “orilla” de la cala son plataformas de cemento. La cala es conocida por sus plataformas de diferentes alturas que la convierten en un lugar perfecto para divertirse y liberar adrenalina. Además la cala tiene una increíble agua de azul turquesa con infinitos peces, por lo que también recomiendo muchísimo hacer snorkel. Estuvimos mucho rato disfrutando de la cala, saltando por todos y cada uno de los rincones, haciendo miles de fotos y vídeos divertidos. Sin duda alguna esta es una de mis calas preferidas. La cala se encuentra a 3 km al norte de Ciutadella, en la Urbanización de Cala en Blanes, Los Delfines. Hay dos carreteras: la Carretera de Ciutadella a Cala en Blanes (antigua) y la Carretera de la Torre del Ram (nueva). Desde nuestro apartamento tardamos unos 10 minutos en coche y pudimos aparcar justo al lado y sin pagar.

Cala En Brut

Nos llevamos un tupper con la comida para montar nuestro picnic. Después de comer nos quedamos un poco más disfrutando de la cala y nos fuimos al apartamento a ducharnos y arreglarnos para ver nuestro último atardecer en Menorca. Para despedirnos bien de la isla fuimos a uno de sus famosos faros: el Faro de Favàritx. Está situado en un extremo del noreste de la isla, a 17km de Mahón. Desde Ciutadella hay que ir dirección Mahón i coger el “camí den Kane” al desviamiento de Es Mercadal, para después llegar a la carretera de Mahón a Fornells.

Far de Favàritx

El paisaje es desértico y lunar, nada que ver con todo lo que habíamos visto antes. El faro está encima de rocas de pizarra negra, sin apenas vegetación y con unos acantilados donde las olas pican contra ellos fuertemente gracias al viento de Tramuntana. Junto con el faro de Punta Nati, el mejor de Menorca. La zona es espectacular, merece la pena visitarla si estás en la isla. Desde este año han cerrado la carretera para vehículos privados y solo se podrá acceder en autobús desde la parada en Mahón, o en taxi. Por suerte nosotros (el año pasado) pudimos aparcar al lado y no había apenas nadie. La verdad es que disfrutamos un montón del mágico paisaje y del atardecer.

DÍA 7. Vuelta a casa

Día triste, ya que nos tocaba volver para casa. El ferri salía a las 11 de la mañana en el puerto de Mahón, y llegamos a Barcelona a las 18:00h. Creo que con llegar con una hora de antelación al puerto es suficiente, así que no tuvimos que hacer un madrugón.

Transporte

Como ya he comentado, para llegar a Menorca fuimos en ferri. La compañía fue Transmediterránea. Se pueden comprar los billetes fácilmente online. En nuestro caso éramos dos personas más el coche. El precio total (2 pasajeros + coche) fue de 225€ ida y vuelta. La verdad es que está muy bien porque no hay restricciones en el equipaje y puedes llevar todo el peso que quieras.

Tanto la ida como la vuelta el barco salió puntual, y no hubo ningún problema. Hay wiff de pago, pero recuerdo que no era caro (nosotros lo cogimos). En Menorca había mala mar, así que el viaje fue toda una odisea, no quiero recordarlo jaja.

En cuanto al coche, la distancia máxima entre dos puntos de Menorca es de 47km, así que no os vais a pasar muchas horas conduciendo, por lo que hace que el presupuesto de la gasolina no se os dispare.

Alojamiento

Nos alojamos Apartamentos Vista Playa I, unos apartamentos situados en la urbanización de Cala Blanca, a 5 minutos en coche de Ciutadella. Cuentan con una piscina comunitaria exterior, un punto a favor para cuando llegas de la playa y necesitas sacarte la arena y la sal. El apartamento era grande, con una cocina muy equipada, por lo que nos podíamos cocinar todo lo que no apetecía. El baño era amplio y la habitación con una cama cómoda. La ubicación es ideal, estás cerca de las calas del sur más famosas de la isla. La zona es tranquila, con fácil aparcamiento y gratis. Además hay algún supermercado para hacer la compra y restaurantes. Para ponerle un pero, no hay ascensor, y nosotros estábamos en un cuarto piso. Nosotros lo reservamos a través de Booking, os dejo un código de descuento de 15€ en vuestra próxima reserva a través de este link.

A 50 metros hay cala Blanca. Aunque había leído que estaba bastante bien, no fue mi impresión cuando fuimos a verla, ya que la mar estaba un poco removida y había un restaurante al tocar la arena, lo que le quita su encanto. Así que no decidimos sacar nuestro tiempo viéndola.

Menorca en temporada alta puede tener unos precios excesivos y puede costar mucho encontrar alojamiento. Por suerte nosotros reservamos el viaje con muchos meses de antelación, en abril ya lo teníamos reservado. Recomiendo reservar con antelación, ya que nosotros nos quedamos con las ganas en 2016, así que el año pasado no dudamos en comprarlo todo lo antes posible. El precio total fue de 660€ por 6 noches. Aunque pueda parecer caro, os aseguro que en relación calidad-precio es de lo mejor que os podéis encontrar.

Hasta aquí mi post sobre Menorca, el paraíso del Mediterráneo del cual te enamoras a primera vista. Uno de los lugares que de bien seguro que volveré. Espero que os sirva para planear vuestra ruta de este idílico destino. ¡Buen viaje!

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